Mostrando entradas con la etiqueta vida. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta vida. Mostrar todas las entradas

domingo, 23 de agosto de 2009

América

Mis recuerdos se remontaban a 1988. Recordaba a la perfección cómo llegar a la casa en la que vivimos aquél verano. Recordaba cómo llegar a la plaza donde vimos ese circo tan rudimentario; recordaba la tienda de Julián y las vistas desde el Calvario. Recordaba el rincón del río Jevero donde solía chapotear, el cine al aire libre en la fachada blanca de un edificio nuevo, las patatas al ajillo de bolsa roja y un bar que ahora no existe como tal.

Tenía muchísimos recuerdos, pues aquellas fueron mis primeras vacaciones en familia. Contaba con cinco años y después de aquél verano comenzaría el colegio. Se presentaba una vida llena de cambios e ilusiones. Nunca había conocido un mundo más allá de los rascacielos del barrio y de la salinidad de la playa, así que para mi se trataba de mi propia América.

martes, 14 de julio de 2009

La sombra que no vino

La luz que entraba por la ventana remarcó la expresión de su cara. Se sentía triste aunque trataba de ocultarlo. Horas antes se había implicado en un proyecto de gran envergadura. Su vida, que transcurría sin sobresalto alguno, había dado un giro inesperado. Esa mañana prometió traer una sorpresa de regreso a casa.

Su cara estaba desencajada. Algo había fallado. La menor de las hijas rompió a llorar al presentir su dolor. No había nada, dijo, la sombra no ha venido.

domingo, 31 de agosto de 2008

Hacia la carretera

. Libretas secretas garrapateadas y páginas frenéticas mecanografiadas para tu exclusivo placer.

. Acoge todo signo, ábrete, escucha.

. Evita emborracharte cuando no estás en casa.

. Sé amante de tu vida.

. Sé poseído de una ingenua santidad del espíritu.

. Respira, respira tan fuerte como puedas.

. Escribe lo que quieres infinitamente, brota del infinito de tu alma.

. No más tiempo para la poesía, en su lugar lo que es.

. Permanece en trance, inmóvil, sueña con el objeto que está ante ti.

. Al igual que Proust, sé fanático del tiempo.

. Relata la historia verdadera del mundo en monólogo interior.

. Vive tu memoria y tu asombro.

. Sal del fondo de tu ser, y con los ojos muy abiertos lánzate al mar del lenguaje.

. Acepta perderlo todo.

. Suprime el miedo y la vergüenza ante la integridad de tu experiencia, de tu lengua y de tu saber.

. Escribe para que el mundo lea y vea la imagen precisa que tienes de él.

. Un libro-film, un film de palabras, he ahí la forma norteamericana de visión.

. Creación salvaje, sin límite, pura, surgida de las profundidades, a ser posible alucinada.

. Tú eres un genio, siempre.


Jack Kerouac

Lista de condiciones esenciales para ser un buen escritor.

jueves, 10 de enero de 2008

Zedka habla

—Te contaré una historia —dijo Zedka—. Un poderoso hechicero, queriendo destruir un reino colocó una poción mágica en un pozo del que todos sus habitantes bebían. Quien tomase aquella agua, se volvería loco.
»A la mañana siguiente, toda la población bebió y todos enloquecieron, menos el rey, que tenía un pozo privado para él y su familia, donde el hechicero no había conseguido entrar. El monarca, preocupado, intentó controlar a la población ordenando una serie de medidas de seguridad y de salud pública, pero los policías e inspectores habían bebido el agua envenenada, y juzgando absurdas las disposiciones reales, decidieron no respetarlas de manera alguna.
»Cuando los habitantes de aquel reino se enteraron del contenido de los decretos, quedaron convencidos de que el soberano había enloquecido y por eso disponía cosas sin sentido. A gritos fueron hasta el castillo exigiendo que renunciase.
»Desesperado, el rey se declaró dispuesto a dejar el trono, pero la reina lo impidió diciendo: «Vayamos ahora hasta la fuente y bebamos también. Así nos volveremos iguales a ellos.»
»Y así se hizo: el rey y la reina bebieron el agua de la locura y empezaron inmediatamente a decir cosas sin sentido. Al momento sus súbditos se arrepintieron: ahora que el rey estaba mostrando tanta sabiduría, ¿por qué no dejarle gobernar?
»El país continuó en calma, aunque sus habitantes se comportasen de manera muy diferente a sus vecinos. Y el rey pudo gobernar hasta el fin de sus días.
Veronika se rió.
—Tú no pareces loca —dijo.
—Pero lo soy, aunque esté siendo curada, porque mi caso es simple: basta recolocar en el organismo una determinada sustancia química. Sin embargo, espero que esa sustancia se limite tan sólo a resolver mi problema de depresión crónica; quiero continuar loca viviendo mi vida de la manera que yo sueño y no de la manera en que otros desean. ¿Sabes lo que hay allá afuera, detrás de los muros de Villete?
—Gente que bebió del mismo pozo. —Exactamente —dijo Zedka—. Creen que son normales porque todos hacen lo mismo. Voy a fingir que también bebí de aquella agua.

[Veronika decide morir- Paulo Coelho]

viernes, 20 de abril de 2007

Abrazame

Cuando la copa de los sueños está vacía
y miles de abejas jugando
en las tripas me roban las noches.
No me dejes solo que ahora soy tan pequeño
y cuando despierto de una pesadilla nada cambia
todo sigue igual

Abrázame, abrázame...
y no me digas nada
que esta tristeza no me abandona
y este miedo duele más


Abrázame, abrázame...
y no me digas nada
que esta tristeza no me abandona
y este miedo duele más

Abrázame, abrázame...

Como una noche de invierno en Noruega
un manto de escarcha,
un corazon desnudo, tortura de vida.
No me dejes solo que ahora soy tan pequeño
y cuando despierto de una pesadilla nada cambia
todo sigue igual

Abrázame, abrázame...
y no me digas nada
que esta tristeza no me abandona
y este miedo duele más

Abrázame, abrázame...







Letra de Doctor Deseo

lunes, 14 de agosto de 2006

Equilibrio


Siento que soy tú, y quiero en este instante
Que se pare el tiempo
Para que lo hermoso tenga eternidad
Ahora que mi deseo es igual al tuyo,
Ahora que amor, vida y muerte son pura verdad,
Ahora que todo es placer y el dolor no existe,
Ahora que principio y fin son exactamente igual.
Ahora que mi deseo es igual al tuyo,
Ahora que mi voluntad es tu voluntad.



Ramón Sampedro [Cartas desde el Infierno]

miércoles, 19 de abril de 2006

Duplicando


Duplicando recuerdos. Duplicando vidas. Duplicando sueños. Siempre duplicando. Recuerdos duplicados, inpregnados de interior. Subjetividad duplicada. Porque las personas nos duplicamos a nuestro paso; porque nuestros pasos se duplican con cada persona. Duplicación infinita.

Duplicando recuerdos. Duplicando colores que una vez se colaron por la retina y después se perdieron. Duplicando lecciones. Siempre duplicando. Porque uno más uno no son dos sino uno. Duplicando imágenes de una rutina pintada de pasado. Duplicando experiencia.

Asimilando, exprimiendo... Duplicándome.

martes, 11 de abril de 2006

El nombre cóncavo

Mi nombre es Eva, soy pelirroja y tengo diecisiete años. Dicen que si la Eva bíblica tuviera una imagen definida, esa sería yo, aunque siempre bromeo con que quizá tendría que ocultar mi ombligo. Entonces nadie sonríe.

En casa siempre comentan que tengo un humor difícil de asimilar, pero yo no lo creo. Son los demás que no saben sonreír. A todo el mundo cuando le preguntan si es feliz con su vida dicen rotundamente que no, pero yo no veo que la mitad de ellas se pasen el día llorando. Yo sin embargo sí. No hay día en el que no llore por mi ombligo. A veces parece que me deshago através de él, que no voy a ser capaz de contener todas mis ideas y sentimientos almacenados durante tantos años. Como un globo lleno de aire que poco a poco se deshincha. Esa soy yo: Eva.

Esteban. Ese es el nombre de mi mitad y ese es el nombre en el que mi nombre duerme. Cuando yazgo junto a él puedo ver cómo su nombre adopta una forma cóncava que me protoge. Es el nudo que hace que no me deshinche.

domingo, 5 de febrero de 2006

Paciencia y felicidad

Muere lentamente
quien se transforma en esclavo del hábito,
repitiendo todos los días los mismos trayectos,
quien no cambia de marca.
No arriesga vestir un color nuevo
y no le habla a quien no conoce.

Muere lentamente
quien hace de la televisión su gurú.
Muere lentamente
quien evita una pasión,
quien prefiere el negro sobre blanco
y los puntos sobre las "íes"
a un remolino de emociones,
justamente las que rescatan el brillo de los ojos,
sonrisas de los bostezos,
corazones a los tropiezos y sentimientos.

Muere lentamente
quien no voltea la mesa cuando está infeliz en el trabajo,
quien no arriesga lo cierto por lo incierto
para ir detrás de un sueño,
quien no se permite por lo menos una vez en la vida,
huir de los consejos sensatos.

Muere lentamente
quien no viaja,
quien no lee,
quien no oye música,
quien no encuentra gracia en si mismo.

Muere lentamente
quien destruye su amor propio,
quien no se deja ayudar.
Muere lentamente,
quien pasa los días quejándose de su mala suerte
o de la lluvia incesante.

Muere lentamente,
quien abandona un proyecto antes de iniciarlo,
no preguntando de un asunto que desconoce o
no respondiendo cuando le indagan sobre algo que sabe.

Evitemos la muerte en suaves cuotas,
recordando siempre que estar vivo
exige un esfuerzo mucho mayor
que el simple hecho de respirar.
Solamente la ardiente paciencia hará que conquistemos
una espléndida felicidad.

Pablo Neruda





Vive, disfruta de cada instante, se tu mismo, olvida el "qué diran"... Solo vive. No cuesta tanto decir "Lo siento", no esperes tanto para soltar un "Te necesito"... otro "Gracias". El futuro ya no es lo que era... pero este no es pretexto suficiente. No es tan dificil pronunciar "Te quiero". El tiempo es oro...

Desde el rincón más próximo a mi universo interior, espero que estos versos os hayan empapado tanto como a mi...
Un abrazo,

jueves, 19 de enero de 2006

Serendipia

La manzana cayó sobre su cabeza. En ese preciso instante pensó que nada mejor que su dulce sabor podía amenizar aquél momento y, sin embargo, pronto se quedó mudo, extasiado, con la mirada clavada en la pieza de fruta. El brillo que desprendía la piel de la manzana era por sano reflejo de los rayos del sol, sin embargo él advertía tonalidades que nadie nunca antes había apreciado: el color de la gravedad…

Porque un gesto mínimo es el resultado de una gran acción… ¿estarán nuestras vidas construidas sobre minúsculos o gigantescos “efecto mariposa”? [k]

jueves, 12 de enero de 2006

Asimilar exprimiendo

Cuando el joven vagaba, sediento ya de enseñanza, el profesor se le apareció de entre las dunas. No sabía si se trataba de un espejismo o de una realidad, pero poco le faltaba para caer desfallecido por el cansancio. Nassim, pronunció el viejo hábil, no busques más entre la impureza de lo que fácilmente llega a ti. Sólo de las vivencias que el mundo presta podrás sacar buenas conclusiones; lo demás, lo que medios superfluos ofrecen, son sólo dignos de indiferencia.

Así como vino el sapiente se esfumó. El muchacho atónito se quedó, pues las palabras eran precaves y nada nuevo le había descifrado. Fue entonces cuando comprendió que las mejores lecciones partían del nivel de curiosidad de cada individuo y de su relación directa con el cada día.





Gotas sueltas de lo que cierta vez exprimí:

# Memorias
# El filtro poético
# Ser alado
# Vida en cenizas
# Todo llega
# Manual para subir montañas, Paulo Coelho
# Muere lentamente, Pablo Neruda
# Si pudiera vivir nuevamente mi vida... , Jose Luis Borges


Porque nunca es tarde para seguir aprendiendo... que el año 2006 nos traiga incontable riqueza interior.

jueves, 24 de noviembre de 2005

La casualidad

Lo que las paredes escondían era todo aquello que no era capaz de pintar con palabras, así que el día que arrendó el piso, arrendó su propio interior. Allí quedaban las veces que se había levantado de madrugada para estudiar en la víspera, las primeras escuchas de canciones que constituían su propia banda sonora o sus iniciales escarceos con jóvenes del pueblo.

Corría el año setenta y cinco y parecía que el mundo se había detenido desde que el ser humano diera aquél paso tan importante para la humanidad. Pero lo cierto es que por encima de temas extraterrestres, su verdad era que Franco había muerto y que una nueva vida se abría ante sí. Jacques, al mismo tiempo, dejó Grenoble para instalarse definitivamente en el estudio de Barcelona; ella, solo pudo hacer lo propio, que era darse nombre a sí misma.

Revoloteó durante años por su cuerpo, desde antes de que él existiera y hasta que él dejó de ser. Se estremeció con cada vivencia y cada momento de aparente vacío. Y así, pasó desapercibida por su vida como por la de tantos otros: cubriendo un rol abstracto por el cual él era venerado. Nunca llegó a saber de su amor por ella y así murió, sin saber que en ella se encerraba la gota más pura de cada instante.

Así se arrastra y así es como pasa la invisible y olvidada dama, verdugo de todo lo desconocido, por conocer y conocido. Con un Jacques y un Grenoble particular; con historias y sucesos propios y ajenos. La casualidad.

jueves, 3 de noviembre de 2005

Gobernar con dulzura

- ¿Qué canción es esa que cantabas ayer? – pregunto.
- Balada para un loco -dice-. ¿Por qué no me lo has preguntado hasta hoy?
- Por nada - contesto.

Pero sí, hay un motivo. Sé que él cantó esa canción porque es una trampa. Me hizo memorizar la letra, y yo tengo que memorizar la materia para el examen. Podría haber cantado una canción conocida, que yo hubiese oído miles de veces, pero prefirió algo que no hubiese escuchado nunca.
Es una trampa. Así, cuando más adelante suene esa música en la radio, o en un disco, me acordaré de él, de Bilbao, de la época en que el otoño de mi vida se transformó de nuevo en primavera. Recordaré la excitación, la aventura, y la criatura que renació sabe Dios de dónde.

Paulo Coelho, A orillas del río Piedra me senté y lloré.

sábado, 1 de octubre de 2005

De todo lo que no se ve

O como alguien escribió “de todo lo visible e invisible”. De todo. De todo lo que no se ve. O como alguien escribió “ de todo lo visible e invisible” De todo. De todo lo que no se ve. O como alguien escribió “de todo lo visible e invisible”. De todo. De todo lo que no se ve. Porque conoces una parte mínima de mi presente y ya dices que me conoces. Porque no puedes meterte en mi vida y creer que hay raíces; no puedes. No puedes usurpar mi confianza, masticarla y expulsarla a los demás. Conceptos distintos de un algo que no cambiaré. O como alguien escribió “de todo lo visible e invisible”. De todo. De todo lo que no se ve. O como alguien escribió “ de todo lo visible e invisible” De todo. De todo lo que no se ve. O como alguien escribió “de todo lo visible e invisible”. De todo. De todo lo que no se ve.

jueves, 28 de julio de 2005

Manual para subir montañas


1.Escoge la montaña que deseas subir: no te dejes llevar por los comentarios de los demás, que dicen «ésa es más bonita» o «aquélla es más fácil». Vas a gastar mucha energía y entusiasmo en alcanzar tu objetivo y, por lo tanto, eres tú el único responsable y debes estar seguro de lo que estás haciendo.

2. Sabe cómo llegar frente a ella: muchas veces, vemos la montaña de lejos, hermosa, interesante, llena de desafíos. Pero cuando intentamos acercarnos, ¿qué ocurre? Que está rodeada de carreteras, que entre tú y tu meta se interponen bosques, que lo que parece claro en el mapa es difícil en la vida real. Por ello, intenta todos los caminos, todas las sendas, hasta que por fin un día te encuentres frente a la cima que pretendes alcanzar.

3. Aprende de quien ya caminó por allí: por más que te consideres único, siempre habrá alguien que tuvo el mismo sueño antes que tú, y dejó marcas que te pueden facilitar el recorrido; lugares donde colocar la cuerda, picadas, ramas quebradas para facilitar la marcha. La caminata es tuya; la responsabilidad, también, pero no olvides que la experiencia ajena ayuda mucho.

4. Los peligros, vistos de cerca, se pueden controlar: cuando empieces a subir la montaña de tus sueños, presta atención a lo que te rodea. Hay despeñaderos, claro. Hay hendiduras casi imperceptibles. Hay piedras tan pulidas por las tormentas que se vuelven resbaladizas como el hielo. Pero si sabes dónde pones el pie, te darás cuenta de los peligros y sabrás evitarlos.

5. El paisaje cambia, así que aprovéchalo: claro que hay que tener un objetivo en mente: llegar a lo alto. Pero a medida que se va subiendo, se pueden ver más cosas, y no cuesta nada detenerse de vez en cuando y disfrutar un poco del panorama de alrededor. A cada metro conquistado, puedes ver un poco más lejos; aprovecha eso para descubrir cosas de las que hasta ahora no te habías dado cuenta.

6. Respeta tu cuerpo: sólo consigue subir una montaña aquel que presta a su cuerpo la atención que merece. Tú tienes todo el tiempo que te da la vida, así que, al caminar, no te exijas más de lo que puedas dar. Si vas demasiado deprisa, te cansarás y abandonarás a la mitad. Si lo haces demasiado despacio, caerá la noche y estarás perdido. Aprovecha el paisaje, disfruta del agua fresca y de los frutos que la naturaleza generosamente te ofrece, pero sigue caminando.

7. Respeta tu alma: no te repitas todo el rato «voy a conseguirlo». Tu alma ya lo sabe. Lo que ella necesita es usar la larga caminata para poder crecer, extenderse por el horizonte, alcanzar el cielo. De nada sirve una obsesión para la búsqueda de un objetivo y, además, termina por echar a perder el placer de la escalada. Pero atención: tampoco te repitas «es más difícil de lo que pensaba», pues eso te hará perder la fuerza interior.

8. Prepárate para caminar un kilómetro más: el recorrido hasta la cima de la montaña es siempre mayor de lo que pensabas. No te engañes, ha de llegar el momento en que aquello que parecía cercano está aún muy lejos. Pero como estás dispuesto a llegar hasta allí, eso no ha de ser un problema.

9. Alégrate cuando llegues a la cumbre: llora, bate palmas, grita a los cuatro vientos que lo has conseguido, deja que el viento allá en lo alto (porque allá en la cima siempre hace viento) purifique tu mente, refresca tus pies sudados y cansados, abre los ojos, limpia el polvo de tu corazón. Piensa que lo que antes era apenas un sueño, una visión lejana, es ahora parte de tu vida. Lo conseguiste.

10. Haz una promesa: aprovecha que has descubierto una fuerza que ni siquiera conocías, y dite a ti mismo que a partir de ahora, y durante el resto de tus días, la vas a utilizar. Y, si es posible, promete también descubrir otra montaña, y parte en una nueva aventura.

11. Cuenta tu historia: sí, cuenta tu historia. Ofrece tu ejemplo. Di a todos que es posible, y así otras personas sentirán el valor para enfrentarse a sus propias montañas.

Paulo Coelho

miércoles, 27 de julio de 2005

Yo disfrazada



No lo vas a pasar bien, me dijo Eddie, quien momentos antes había surgido de mi cabeza como si fuera un apéndice más. Estaba sentado justo enfrente mío y ni siquiera se me figuraba atractivo, después de todo se trataba de mi conciencia disfrazada.

No lo vas a pasar bien, insistió, nunca has sabido aceptar las buenas palabras de nadie. Eres extraña, ¿sabes? cualquier persona moriría ante las críticas negativas, pero tú no. Te dan fuerza y ambición. Pareces masoquista, de verdad. Hice un gesto leve con mis labios, como una medio sonrisa. Qué curioso, pensé; qué, contestó. En ese preciso instante me percaté de que, al tratarse de parte de mi, tan solo con pensar me podía comunicar con ese ser excepcional. Te tengo ahí sentado y no sé cómo hemos llegado hasta aquí, ¿a qué te refieres?, irrumpió. Ya sabes, a veces te apareces para darme lecciones. Bueno, prosiguió, recuerda que yo solo digo lo que tú necesitas oír.

Y así, tal y como vino, se volvió a marchar. Se introdujo en mi cabeza para quedarse por largo tiempo, casi una eternidad. A veces regresaba para darme consejos, otras para recordarme que la fuerza de mi interior seguía ahí, como un grifo que sólo debía ser abierto.


lunes, 13 de junio de 2005

Cerrando círculos

Porque sí.
Porque la vida siempre nos sorprende con guiños.
Porque una cosa siempre lleva a la otra.
Porque todo está conectado aunque lo ignoremos.

Porque sí.
Porque este mundo no es tan aburrido.
Porque no es sólo una línea con principio y final.
Porque ahora sé que existe algo más...

"Imagina que quieres ansiosamente hacer cinco cosas, y cada una la representas con un dedo de la mano. Si extiendes la palma de ella delante de tus ojos, verás tantos dedos que no podrás fijar la vista en ninguno sin ignorar a los demás. La única forma de prestar atención a cada uno sin menospreciar al resto, consiste en girar la muñeca y poner la mano de perfil, de manera que cada dedo quede ahora detrás del anterior. Cuando te sepas el primer dedo de memoria, simplemente encógelo y continúa con el siguiente extendido. Al finalizar el proceso, habrás podido dedicar el mismo tiempo a todos y ninguno habrá pasado de largo, pues esperaban su turno pacientemente". Viti

Porque sí.
Porque no es tan difícil decir lo que quieres.
Porque es más fácil confesar lo que sientes.
Porque no todas las palabras se van con el viento.

miércoles, 13 de abril de 2005

Siempre

Siempre quejándonos por todo, sin darnos cuenta de lo afortunados que somos.

Siempre con miedo a actuar por lo que puedan decir los demás, sin darnos cuenta de que perdemos nuestro tiempo, el que nunca nadie, ningún “demás”, nos devolverá.

Siempre mirando atrás, sin ver que hay más mañanas mejores.

Siempre guardándonos los sentimientos, tragándonoslos, sin llegar a sentir el 100% de nuestras vidas, mecánicos, títeres...

Siempre escondiendo algún “te quiero”, “te necesito”, “me importas”, ... por hacer caso a la sociedad, por miedo a creer en nosotros mismos.

Siempre caminando con un rumbo aparente, sin reconocer que sólo nos buscamos a nosotros mismos, porque LO ÚNICO que uno SIEMPRE poseerá con seguridad será a SÍ MISMO...

¿Y qué vas a hacer si no estás a gusto contigo mismo? ¿Pensar en los demás, los que te condicionan?...

No quiero pensar que cuando regrese todo seguirá siendo igual, no quiero.

Quiero creer que todo lo que aqui me cambie siga siendo igual en latitudes distintas...

Siempre, para siempre... siendo yo misma.

Siempre, para siempre.




Bea

jueves, 24 de marzo de 2005

Muere lentamente

Muere lentamente
quien se transforma en esclavo del hábito,
repitiendo todos los días los mismos trayectos,
quien no cambia de marca.
No arriesga vestir un color nuevo y no le habla a quien no conoce.
Muere lentamente
quien hace de la televisión su gurú.
Muere lentamente
quien evita una pasión,
quien prefiere el negro sobre blanco
y los puntos sobre las "íes" a un remolino de emociones,
justamente las que rescatan el brillo de los ojos,
sonrisas de los bostezos,
corazones a los tropiezos y sentimientos.
Muere lentamente
quien no voltea la mesa cuando está infeliz en el trabajo,
quien no arriesga lo cierto por lo incierto para ir detrás de un sueño,
quien no se permite por lo menos una vez en la vida,
huir de los consejos sensatos.
Muere lentamente
quien no viaja,
quien no lee,
quien no oye música,
quien no encuentra gracia en si mismo.
Muere lentamente
quien destruye su amor propio,
quien no se deja ayudar.
Muere lentamente,
quien pasa los días quejándose de su mala suerte
o de la lluvia incesante.
Muere lentamente,
quien abandona un proyecto antes de iniciarlo,
no preguntando de un asunto que desconoce o
no respondiendo cuando le indagan sobre algo que sabe.


Evitemos la muerte en suaves cuotas,
recordando siempre que estar vivo exige un esfuerzo mucho mayor
que el simple hecho de respirar.
Solamente la ardiente paciencia hará que conquistemos
una espléndida felicidad.

Pablo Neruda




Vive, disfruta de cada instante, se tu mismo, olvida el "que diran"... Solo vive.

No cuesta tanto decir "Lo siento", no esperes tanto para soltar un "Te necesito"...

El futuro ya no es lo que era... pero este no es pretexto suficiente. No es tan dificil pronunciar "Te quiero", no al menos cuando nos separan tantos kilometros de distancia fisica.

Desde el rincon mas proximo a mi universo interior,

Un beso.

lunes, 14 de marzo de 2005

Del dolor de la indiferencia


Puedo ver una catedral desde aqui: la pared frontal es una gran cristaleda que absorve luz. Ahi entro... Ahi es donde suen~o que soy un rayo de luz que caprichoso baila entorno a un espacio limitado, siguiendo el camino que marca el planeta...

Que mas da si estas a kilometros de distancia. Que mas da si los sentimientos son abstractos... Alla a donde vaya seguire siendo la misma persona. Sin fronteras fisicas, con fronteras emocionales. Siendo tan solo otra habitante del mundo...

Siendo otra hoja caida y arrugada que se pasea hacia ninguna parte.



No hallaras otra tierra ni otro mar.
La ciudad ira en ti siempre (...)
pues es siempre la misma. No busques otra,
no la hay.

No hay caminos ni barco para ti.
La vida que aqui perdiste
la has destruido en toda la tierra.

K. KAVAFIS